J.M. Romero

En 1958 se descubrió por casualidad, en el municipio de Camas, uno de los hallazgos más importantes encontrados en Andalucía. El tesoro del Carambolo, con más de 2.700 años de historia, ha generado numerosas teorías acerca de su uso y su procedencia. Los primeros estudios realizados por el profesor Juan de Mata Carriazo determinaron que estas piezas de oro y cerámica pertenecían al rey tartésico Argantonio. Aunque en la década de los noventa, otras hipótesis interpretaron que podían formar parte del aderezo portado por sacerdotes y animales durante algún tipo de ritual.

El Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, ha sido el encargado de inaugurar en el Museo Arqueológico de Sevilla la sala monográfica ‘El Carambolo’, que aglutinará una exposición permanente de este valioso tesoro. El presupuesto destinado a esta exposición, financiado en su totalidad por la Consejería de Cultura, asciende a 25.000 euros para la producción de la exposición y unos 145.000 euros en lo referente a la seguridad. En total, 175.000 euros que salen de las arcas del gobierno andaluz, para mostrar el tesoro original encontrado en el Cerro del Carambolo de Camas hace más de 50 años y que sólo ha salido en cinco ocasiones de la caja fuerte de un banco de Sevilla en el que se ha mantenido custodiado desde su descubrimiento.

El tesoro se compone de 2 brazaletes, 16 placas, 1 collar, y 2 pectorales con forma de piel de toro; en total 21 piezas de oro de 24 quilates que se convirtieron desde su descubrimiento en un admirable referente para aquellos estudiosos de la Protohistoria en la Península Ibérica. En la exposición se podrán contemplar 143 objetos de valor incalculable -entre ellos se encuentran la escultura de la Diosa Astarté y el ‘Bronce Carriazo’-, divididas en cuatro salas según su temática: ‘Historia de un descubrimiento’, ‘El santuario del Carambolo’, ‘Otros santuarios costeros y fluviales: Coria y Lebrija; y ‘Los tesoros de Ébora y de Mairena’.

La directora del Museo, Concha San Martín, ha indicado que las nuevas investigaciones llevadas a cabo han aportado nuevas interpretaciones acerca del Tesoro del Carambolo, en el que, al parecer, confluyen dos tradiciones orfebres: la tartésica y la fenicia. Las indagaciones desarrolladas en el Cerro camero (2002-2005), determinaron la existencia de un santuario fenicio en el que se veneraba a la diosa Astarté. De la misma manera, se llegó a la conclusión de que también guardaba cierto paralelismo con otros lugares de culto ancestrales como los descubiertos en las localidades sevillanas de Coria del Río y Lebrija.

 

Por CamasDigital

DIARIO PROGRESISTA DE CAMAS (SEVILLA)

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