A estas alturas del siglo XXI y en plena crisis económica, social, ecológica y civilizatoria en suma, somos muchos los que nos hemos dado cuenta de que la democracia representativa, como instrumento exclusivo para garantizar la participación ciudadana y el desarrollo humano en toda su extensión, resulta a todas luces un mecanismo radicalmente insuficiente. La democracia no es solamente un medio para dirimir las discrepancias de los diferentes modos de concebir la gestión y la solución de los problemas colectivos, sino también un conjunto de actitudes y valores personales y sociales orientados por la igualdad y diversidad esencial de todos los seres humanos y de que somos depositarios de una dignidad singular e inviolable al mismo tiempo. Y en esta medida, decir y hacer democracia, aunque lleve implícito la necesidad de participación en la toma de decisiones colectivas mediante mecanismos de representación, es antes que nada decir y hacer justicia, igualdad, respeto, tolerancia, solidaridad y vida en el planeta.

La democracia más que un problema formal de libertades, es antes que nada una cuestión de igualdades y de sostenimiento y mantenimiento de la vida, puesto que nuestra capacidad de elegir y de tomar decisiones siempre estará asociada a nuestras condiciones materiales de existencia. Y esto es algo que por lo general se olvida, sobre todo cuando vemos, entre otras cosas, que:

  1. La democracia representativa, ésta que conocemos de los tres poderes, la soberanía popular y el imperio de la ley, está perdiendo a pasos agigantados, si es que no lo ha perdido ya, todo su contenido de igualdad, libertad y fraternidad para las grandes mayorías y que en esta parte del mundo se ha concretado en eso que conocemos como “Estado del Bienestar”. Y no digamos de los catastróficos efectos en la vida de planeta: “democráticamente” se talan bosques, se contaminan mares, se mantienen centrales nucleares o se autorizan industrias tóxicas. Hoy podría decirse que da más o menos igual el partido político que gobierne, porque en el fondo y en la forma, son los mercados, banqueros, multinacionales y algún que otro poder fáctico de carácter religioso los que toman las decisiones y determinan el destino de los pueblos. Si nuestras instituciones y representantes políticos no pueden garantizar mayores y mejores cotas de vida, bienestar, igualdad, justicia, libertad y solidaridad ¿Para qué sirven entonces los tres poderes y la soberanía popular? ¿No será que todo este entramado de instituciones y constituciones solamente contribuye a nuestro adormecimiento colectivo creyendo que por el hecho de ir a votar o porque nuestros derechos estén escritos, ya están automáticamente conseguidos?
  2. Los cargos políticos, ya sean partidarios, institucionales, privados o públicos, se eternizan en sus puestos, haciendo muchas veces imposible o muy difícil su renovación y la entrada de aire fresco e ideas nuevas. Con ello, se facilita el nacimiento y el dominio de una “casta política” que o bien de forma directa, o en la sombra, mediante diversos mecanismos de influencia (amiguismo, clientelismo, culto a la personalidad, etc.) siguen durante décadas secuestrando la posibilidad de participar a generaciones enteras.
  3. Los partidos políticos, entre otras instituciones, se han convertido en maquinarias y aparatos profundamente burocratizadas o en empresas especializadas en vender imagen, eslóganes, productos comerciales en forma de programas y folletos de promesas que por lo general se incumplen o de las que no se rinde cuentas. Las campañas electorales, son más bien espectáculos de idiotización colectiva y/o de seducción emocional y encantamiento, o cuando no, de provocación de estados orgiásticos que o bien promueven el odio y la rabia al adversario, o la soberbia, la vanidad o el engrandecimiento del ego personal o colectivo.
  4. A los ciudadanos solamente nos queda votar cada cuatro años, depositando toda nuestra confianza en representantes, como si fueran personas divinamente iluminadas y capacitadas para acertar en la solución de nuestros problemas. Y mientras que se convocan nuevas elecciones, a los ciudadanos solamente nos queda estar calladitos, no hacer ruido y aceptar lo que supuestamente nuestros iluminados dirigentes hayan cocinado para nosotros.

La democracia por tanto, no puede reducirse exclusivamente a una “forma de gobierno” ni tampoco a una herramienta matemática para dirimir discrepancias y tomar decisiones. La democracia más que un medio, una fórmula o un instrumento, es sobre todo un fin en sí misma e incluso un proceso interminable de desarrollo humano y social y en esta medida no puede reducirse exclusivamente a lo representativo. El concepto de democracia al estar asociado al de igualdad-diversidad de las personas y al valor absoluto de la vida, es un concepto abierto, asimilable más a un proceso permanente de conquista de dignidad humana, que al de un resultado formal expresado en fórmulas otorgadas que legitiman y/o enmascaran la desigualdad. El nivel o grado de desarrollo democrático de un pueblo no puede medirse exclusivamente por la formalidad de sus procedimientos en la toma de decisiones, sino por los resultados obtenidos y por el protagonismo y/o empoderamiento civil que las personas y los agentes sociales tienen en los procesos de consecución de mayores cuotas de igualdad y dignidad.

Sin embargo, la democracia en el sentido más amplio posible, ya sea como procedimiento y fundamento de convivencia (representativa) y/o como garantía de la dignidad humana (participativa), o como actitud ética personal, no puede desarrollarse si al mismo no está alimentada de educación. Y es que la educación, como derecho humano fundamental y al igual que la democracia, no puede ni debe ser entendida como un servicio cualquiera más subordinado a las variaciones del mercado. Frente a la cada vez más dominante concepción de que la educación es una mercancía cuyo consumo depende de la capacidad adquisitiva de los individuos, hay que oponer el principio de que la educación es un derecho humano universal de primer orden y de cuya satisfacción depende el desarrollo humano y especialmente el desarrollo democrático de los pueblos.

Los procesos educativos, ya sean estos formales o informales, escolares o extraescolares, públicos o privados, juegan un papel trascendental en la adquisición de valores, actitudes y procedimientos para vivir en democracia. La educación y los procesos de aprendizaje y desarrollo humano siempre son ética y políticamente beligerantes, siempre están cargados de valor, de formas de relación y comunicación, y querámoslo o no, en la base de toda relación educativa siempre late una concepción del ser humano y de la sociedad a la que se aspira, y en esa medida la educación se hace política. Por esto también, todo dirigente político, todo líder social, todo cargo público, lo quiera o no, está con su conducta personal y social, o con sus decisiones institucionales haciendo educación y en gran medida está sirviendo de ejemplo y/o testimonio a toda la sociedad. De alguna manera nuestros representantes son el espejo de nosotros mismos y nuestra propia condición humana y es a través de ellos como podemos aprender, desde la esperanza, la ilusión y el compromiso hasta la decepción, la desconfianza o el egoísmo.

Urge pues encontrar, realizar y desarrollar propuestas que permitan, tanto la participación ciudadana como la educación democrática, dado que ambas necesidades han sido por lo general olvidadas, marginadas o incluso intencionalmente eliminadas de las funciones sociales que tanto las instituciones como los dirigentes políticos deben ejercer.

Con estas bases, en la ciudad de Camas o en cualquier otro municipio y a través del Gobierno Municipal y los Movimientos Sociales, podrían ponerse en marcha las siguientes medidas de participación democrática y de empoderamiento de la ciudadanía:

1.-    INFORMACIÓN, TRANSPARENCIA Y DIFUSIÓN. Sin información no puede haber ni formación, ni educación, ni democracia. Resulta curioso que en el día de hoy, la Web del Ayuntamiento de Camas todavía no haya publicado la lista de los concejales electos con sus perfiles y propuestas de futuro. Camas necesita de medios de información y comunicación ágiles, accesibles, abiertos, plurales, participativos, independientes y no subordinados o destinados a rendir culto a la personalidad, al partido del gobierno o a las instituciones más tradicionales y conocidas del municipio. En este sentido el Ayuntamiento puede y debe garantizar lo siguiente:

  • Una Web ágil, permanentemente actualizada, con todas las gestiones municipales digitalizadas y con fácil acceso telemático y con contenidos en los que cada Delegación, el Alcalde y todos los Grupos Políticos vayan explicando e informando  de sus trabajos y decisiones. Una Web que igualmente proporcione los Órdenes del Día de las Comisiones de Gobierno, así como de los Plenos Ordinarios y Extraordinarios, incluyendo claro está todos aquellos temas monográficos de interés para la ciudadanía, tales como Presupuestos, Grandes Obras y Proyectos, etc… Para ello claro está, el Ayuntamiento tendrá que destinar los recursos económicos y profesionales necesarios, porque mantener una Web y dotarla de contenido, es todo un trabajo diario.
  • Una Revista o Boletín Informativo Municipal impreso y accesible vía internet, que resuma periódicamente (mensual, bimensual, trimestral…) toda la actividad municipal y ciudadana de la forma más independiente y plural posible. Respetando siempre la representatividad y pluralidad de la totalidad del Pleno Municipal de forma que en él puedan informar y opinar todos los grupos ya sean del gobierno o de la oposición.
  • Un Tablón de Anuncios, físico (en las cristaleras del edificio del Ayuntamiento) y virtual (en la Web del mismo) espacioso, amplio, visible y bien organizado, que permita de un vistazo a cualquier ciudadano conocer lo que está pasando y lo que se está haciendo en su ciudad.

2.-    RECLAMACIONES, DEMANDAS Y GESTIONES. Por lo general los ciudadanos estamos poco acostumbrados a reclamar y demandar de nuestros representantes la solución de nuestros problemas de una forma ágil y directa. Muchas veces actuamos con pereza por no ser capaces de entregar un escrito en el registro y otras nos conformamos solamente con una entrevista verbal fomentando así el amiguismo y el clientelismo. Es necesario pues articular procedimientos intermedios y directos, que sirvan a los políticos de conocimiento inmediato de las necesidades y problemas de la ciudadanía, especialmente aquellos que son de competencia municipal, al mismo tiempo que de garantía de que la demanda ha sido registrada. Tradicionalmente en muchas instituciones se ha utilizado el conocido “Buzón de Sugerencias”, pero ahora a través de las posibilidades que brinda la Web, las redes sociales y los registros de usuarios se pueden poner en marcha cualquier mecanismo para que la ciudadanía pueda expresarse y comunicarse con sus representantes de una forma eficaz y provechosa. En este sentido podría hacerse algo que ya hacen otras administraciones:

  • Información puntual y directa vía internet y/o teléfonica de todas aquellas peticiones, sugerencias, demandas realizadas o en curso que la ciudadanía desee formular.
  • Constitución y formalización de un Buzón, Canal, un Blog, una Red Social Municipal o cualquier otro procedimiento telemático y/o físico que recoja demandas, sugerencias y reclamaciones de forma que sean o no estimadas por el Gobierno Muncipal, puedan ser contestadas y respondidas, al mismo tiempo que registradas y procesadas como conocimiento vivo y evaluativo de los problemas de la ciudadanía.

3.-    PLENOS MUNICIPALES. Los Plenos Municipales muchas veces dan la sensación de que son algo frío, burocrático, sobre todo cuando rehuyendo el diálogo y el debate, los Alcaldes, amparándose en sus mayorías, convierten la sesión en un mero acto de voto y de mera rutina, lo que sucede incluso cuando las intervenciones están y son canalizadas sólo y exclusivamente a través de los portavoces de los grupos políticos. Curiosamente, hasta la propia disposición espacial en la que los funcionarios públicos, ocupan el lugar central y superior del escenario, da la sensación de que un Pleno no es más que un acto puramente administrativo y/o ceremonial. Para ello y con el fin de que los Plenos sean participativos y permitan a la ciudadanía expresar sus preocupaciones, sugerencias y demandas, se propone para todos los Plenos Ordinarios y Extraordinarios lo siguiente:

  • Los ciudadanos podrán expresar opiniones, sugerir ideas, formular preguntas, realizar peticiones y ofrecer propuestas relativas a las competencias municipales en cada uno de los Plenos Ordinarios y Extraordinarios que se celebren, dando siempre prioridad a aquellos asuntos que específicamente hayan sido tratadas en el  Orden del Día.
  • El tiempo destinado a la audiencia y contestación de las preguntas y/o peticiones que se realicen tendrá la duración que se considere más conveniente, en función de la participación que se demande y del equilibrio necesario con el fin de preservar la funcionalidad y operatividad de la participación.
  • A partir de la finalización del Pleno, cualquier ciudadano podrá expresarse y formular los comentarios y/o peticiones que desee durante el tiempo que se haya fijado y que necesariamente tiene que ser limitado con el fin de que puedan participar el máximo de personas posibles. Igualmente debe considerarse la posibilidad de participar antes de la celebración del Pleno con el fin preciso de incidir en la reflexión sobre la toma de decisiones del Orden del Día, pero sin que obstaculice, dificulte o limite el legítimo ejercicio de las competencias de cada concejal.
  • A todos los efectos, el moderador, coordinador y árbitro de tiempos y palabras será el Alcalde Presidente, o en su defecto el Delegado de Participación Ciudadana si lo hubiere, o persona en quien delegue.
  • Todas las intervenciones que se realicen podrán ser formuladas mediante dos procedimientos: A) Mediante la expresión abierta y espontánea de preguntas o sugerencias. B) Mediante formulación argumentada y por escrito (papel o electrónico) de las mismas, dándose preferencia de participación a éste último. En cualquier caso se dará prioridad a aquellos/as representantes de Asociaciones, Instituciones y Movimientos Sociales de la ciudad.
  • Todas las palabras, sugerencias y/o peticiones realizadas a lo largo de cada mes, serán anotadas y registradas convenientemente por la Delegación de Participación Ciudadana, para lo cual deberán ir firmadas y/o suscritas por sus autores.
  • Los ciudadanos que deseen participar en la formulación de preguntas, aclaraciones o sugerencias, deberán hacerlo siempre en términos respetuosos, democráticos y educados, evitando en cualquier caso expresiones que atenten o afecten a la dignidad de las personas y a legitimidad democrática de los representantes municipales.
  • En cada caso caso y en atención a la importancia de la demanda, sugerencia o pregunta que los ciudadanos formulen, los Delegados podrán responder a la misma por escrito a sus autores, si así lo consideran, pero siempre procurando no evadir la necesaria respuesta que los ciudadanos demandan.
  • Anualmente, o en el periodo que se considere y en la medida de las posibilidades de la Delegación de Participación Ciudadana, se realizará un breve Informe de Seguimiento de las participación ciudadana en los Plenos Municipales para general conocimiento de toda la población y evaluación del proceso participativo desarrollado.

4.-    DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA CIUDAD. Semestral o anualmente el Ayuntamiento podría celebrar un Pleno Municipal monográfico con el fin de evaluar las gestiones realizadas, analizar las dificultades encontradas y proponer nuevas medidas para dar respuesta a las necesidades surgidas. Se trataría de un Acto con el fin de rendir cuentas tanto al Pleno como a todas la ciudadanía de todo los problemas existentes y las medidas que se están adoptando para resolverlos.

5.-    PRESUPUESTOS PARTICIPATIVOS. Desde que en Porto Alegre (Brasil) se pusieron por primera vez en marcha unos Presupuestos Participativos, han sido muchas las experiencias municipales que se han desarrollado en este sentido. Es de general conocimiento que todo Ayuntamiento tiene unos gastos fijos y unos ingresos a veces no tan fijos, por tanto y salvaguardando aquellas partidas presupuestarias destinadas a personal, servicios públicos y otras de mantenimiento e infraestructuras, siempre existe la posibilidad de que la ciudadanía participe e incluso decida tanto el ámbito como el contenido concreto del gasto. Aunque legítimamente corresponde al Gobierno y al Pleno Municipal determinar qué, cómo y cuándo invertir o realizar un gasto previo informes de intervención y tesorería, estas competencias pueden ser perfectamente compartidas con mayor o menor intensidad con Asociaciones Vecinales, Culturales, Sociales, de Barrio, etc… que sean representativas de la ciudad.

6.-    REUNIONES PERIÓDICAS POR BARRIOS Y CON LAS ASOCIACIONES DE VECINOS. Hablar directamente con los vecinos, escucharlos en sus quejas, sugerencias, conocerlos, tomarse con ellos un café o un refresco, es algo mucho más importante que asistir a sus fiestas, celebraciones o conmemoraciones con el fin de hacerse visible y chupar cámara. Cualquier vecino que sepa que su Alcalde y/o sus concejales van a reunirlo a través de la Asociación para escuchar propuestas, opiniones y peticiones seguro que irá. Una buena forma de acabar con el clientelismo, el favoritismo y el paternalismo en la gestión de los problemas colectivos y de la ciudadanía, es precisamente haciéndolos realmente colectivos y cooperativos, sin reducirlos a ese paternalismo y clientelismo en el que muchas veces caen las entrevistas y visitas individuales. Si Camas tiene por ejemplo 12 barrios, pues bastaría con colocar en la agenda de Gobierno Muncipal Alcalde una reunión al mes, reuniones que pueden irse trasformando poco a poco. Hacer política democrática, no es solamente votar y jugar a mayorías y minorías, sino sobre todo estar en disposición de escuchar permanentemente al pueblo.

7.-    ASAMBLEAS DE BARRIO PUNTUALES Y/O MONOGRÁFICAS. Además del encuentro ordinario en los barrios con los vecinos, que puede hacerse una vez al año e incluso haciéndolo coincidir con sus propias celebraciones o fiestas de cada lugar, o con fechas que se consideren especiales para los barrios, es necesario también hacer una labor de pedagogía política en aquellos temas puntuales que afectan de forma directa al barrio. Informar de las obras en los barrios, recibir sugerencias colectivas a través de las propias asociaciones, hacer una toma de opinión general sobre determinados asuntos controvertidos o polémicos e incluso, llegado el caso, de hacer una consulta formal sobre determinada decisión respetando lo que el Barrio diga libremente, es una buena forma de introduciendo mecanismos de democracia directa y real en la gestión municipal y ciudadana.

8.-    DISTRITOS Y REPRESENTANTES DE BARRIOS. No sé que dice la Ley de Régimen Local y por tanto desconozco los límites y la posibilidades de este tipo de medidas descentralizadoras, pero todo es cuestión de ir poco a poco creando un caldo de cultivo participativo en todos los barrios y una vez que haya una mínima aceptación y normalidad participativa ir delegando competencias e incluso determinados presupuestos o asuntos en los representantes de los barrios, distritos o de las Asociaciones de Vecinos. En este sentido es necesario distinguir que aunque las Asociaciones de Vecinos pueden ser un cauce para la participación, no necesariamente tiene que ser el medio preferente. Pensar en la figura de “Alcaldes/as- Delegados/as de Barrio” es algo que puede resultar muy útil para canalizar reivindicaciones, resolver problemas e ir promoviendo un tipo de ciudadanía activa y responsable.

9.-    REFERÉNDUM MUNICIPAL Y/O CONSULTAS DE BARRIO. Tampoco sé que dice la Ley de Régimen Local de este tipo de Consultas y su validez de vinculación a las decisiones y competencias de los concejales electos, pero algo es claro. Independientemente de que la Ley contemple o no este tipo de medidas, ante determinadas cuestiones transcendentes en las que no se sabe qué hacer, en las que hay que resolver dilemas ante los que no se tiene una posición con peso argumental, o ante las que sencillamente preferimos que se pronuncie la totalidad o una gran mayoría de ciudadanos, el Referéndum Municipal es una medida democrática. Tal sería el caso por ejemplo de grandes inversiones, de planes generales de urbanismo, de grandes obras que afectan a la calidad de vida, o de reformas y medidas que se consideran transcendentales, etc…

 

Bueno, pues esto es lo que personalmente se me ha ocurrido en la esperanza de que pueda servir para algo en este sorprendente y prometedor Movimiento 15-M y Democracia Real Ya. Sigamos pues caminando porque como nos enseñó Don Antonio Machado, solamente se hace camino al andar.

 

Nota.- CamasDigital no se hace responsable ni tiene por que compartir las opiniones públicadas en esta sección, son opiniones personales o de colectivos que colaboran en el apartado. En la diversidad está la cultura democrática y este apartado de Opinión está abierto a todas las sensibilidades políticas.

Por CamasDigital

DIARIO PROGRESISTA DE CAMAS (SEVILLA)

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